La obra se caracteriza por la antigüedad del inmueble, superior a 80 años.

El edificio, construido el primer cuarto del siglo XX, presenta numerosas patologías en los paramentos verticales de fachada, la mayoría producidas por cambios de temperatura y humedad dentro de la masa de mortero de revestimiento.

Se realiza un picado total de la masa de revestimiento, dejando el paramento de fachada al descubierto, la intervención consiste en la reconstrucción de este revestimiento mediante morteros hidrófugos de alta calidad.

Para el revestimiento de acabado se utiliza mortero acrílico siloxánico, un material impermeable y transpirable, con gran resistencia a movimientos reológicos.